jueves, 21 de junio de 2012

INTRODUCCIÓN DE LA NOVELA

Me desperté por la mañana. Aún era temprano, pero mi alarma, One Thing, sonó. Miré el reloj. Apenas eran las 8:30, aún tenía tiempo para vestirme y llegar a tiempo al instituto, donde había quedado con mis amigas para ir a entregar las matrículas para el curso que viene. Me vestí rápidamente, desayuné, me peiné y salí de casa. Había quedado con mis amigas a las 9. Miré el reloj, eran las 8:55. Empecé a correr, y, afortunadamente, llegué a tiempo. Todas fuimos a dar las matrículas para el siguiente curso y después volvimos a nuestras casas. Cuando llegué, encendí el ordenador. Mi fondo de pantalla: Zayn Malik. Era tan guapo... pero, qué estaba pensando, nunca lo llegaría a conocer. Entre estos pensamientos, mi madre me llamó.
-¡María! -gritó-.
-¡Enseguida bajo, mamá! -le contesté-.

Bajé rápidamente y, a mi pesar, tenía que ayudarle a limpiar. Estuvimos limpiando hasta la hora de comer. Cuando terminamos, mi madre llamó a mi padre. Hoy le tocaba a él hacer la comida. Después de comer, fui a echarme la siesta, estaba rendida. Y, como todos los días, me quedé embobada viendo el póster de mi habitación. Ellos. One Direction. Eran  tan perfectos, tan irreales... y encima cantaban genial ¡lo tenían todo! Mi gran sueño era poder ir a ver algún concierto suyo, pero eso iba a ser imposible, lo sabía. Debía dejar de hacerme ilusiones. Nunca los iba a conocer, nunca me iban a conocer, y NUNCA habría algo entre nosotros. Había un millón de chicas guapas y ricas detrás de ellos, con muchas posibilidades de conocerlos... pero yo no tenía esa suerte. Así que preferí bajar de mi nube, poner el despertador y dormirme.

Cuando me desperté, me di cuenta de que eran las 8 de la tarde. ¡Había dormido demasiado tiempo! Bajé a ver la televisión. Al cabo de un rato, mi madre me llamó para ir a cenar. Al terminar, lo único que me apetecía era dormir, dormir y dormir. Y así lo hice. Pero no sin antes volver a mirar mi póster favorito. Los miré, a los cinco, sonreí y me fui a la cama. Había sido un día muy largo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario